domingo, 2 de noviembre de 2014

Las hojas del río

Las hojas secas caen al agua del río y siguen corriente abajo, alentadas por el viento que las empuja todavía más. 

El sol se va retirando lentamente del río conforme avanza la tarde. Una rana salta al río delante de mi y consigue sacarme de mi corriente de pensamientos para devolverme al ahora. Ese ahora donde el silbido de la brisa se escurre entre las hojas de los chopos y las vuelves danzarinas y sonoras. 

Los últimos rayos del sol todavía inciden sobre la superficie del río como si fueran diamantes bailarines que chapotean en silencio.


El sonido de la naturaleza me adentra en el alma y me eleva allá donde hadas, elfos, duendes y gnomos nos observan con discreción. 

El canto de los pájaros me acompaña a lo largo de la tarde. Las hojas siguen cayendo para honrar al otoño. De niña cuando contemplaba caer las hojas desde los impresionantes árboles, las veía bajando desde tan arriba, que me parecía que provenían del cielo y que, por eso, ellas quizás podrían ser portadoras de los mensajes de los ángeles.     

                                                 

Autora texto e ilustraciones: María Jesús Verdú Sacases
Texto e ilustraciones inscritos en el Registro de la Propiedad Intelectual
Técnica ilustraciones: Pastel y lápices de colores 

7 comentarios:

Andres Lopez dijo...

Preciosa y muy bucólica tu entrada.
Parece como si hoy nos inspirase la misma musa a la vereda del río.
Besos
André

Kasioles dijo...

En un atardecer, cuando se oculta el sol, estando al lado de ese río, es fácil volver a la niñez y comenzar a soñar con hadas y duendes.
Es la primera vez que te visito, pero tenía intención de comentarte que mañana, día 3, es el cumpleaños de André el que escribe en Nereidas, si tienes tiempo, felicítale, entre todos le vamos a dar una sorpresa y se alegrará.
Cariños en el corazón.
Kasioles

Josefa dijo...

Hola Maria Jesús: Ha sido un plcer leer tu bonito escrito.

...De niña cuando contemplaba caer las hojas desde los impresionantes árboles, las veía bajando desde tan arriba, que me parecía que provenían del cielo y que, por eso, ellas quizás podrían ser portadoras de los mensajes de los ángeles.
Este parrafo me ha encantado.

Todo el texto es exelente.
Un abrazo.

TORO SALVAJE dijo...

Ese río es muy afortunado.
Envidia me da.

Besos.

Taty Cascada dijo...

Es posible, ¿por qué no?. Las hojas cuando caen atesoran tanta información en sus nervaduras que, bien podría tener más de algún mensaje de aquellos bellos seres alados.
Un beso y un gran abrazo siempre para ti.

PEPE LASALA dijo...

Me encanta cómo me introduces en ese mundo Mª Jesús, porque en muchas ocasiones me devuelves a la niñez. En cualquier caso, gnomos, elfos, hadas... son seres especiales que siempre están entre nosotros. Un fuerte abrazo y buen fin de semana amiga.
@Pepe_Lasala

martinealison dijo...

Bonjour chère amie,

J'aime la poésie de vos billets... Vos dessins ont un tel charme !
Moi qui n'aime pas particulièrement l'automne, vous réussissez à me le rendre doux...

Je vous fais de gros bisous ☁︎