miércoles, 26 de noviembre de 2014

Las hadas te hablan sobre el espíritu de las flores

Del corazón de las flores nace un espíritu efímero y salvaje, anclado en el ahora y que vuela, adaptándose increíblemente al momento en la dirección del viento que abraza tu alma. La luz del sol incide sobre este corazón para acariciar su latido y reconfortar sus raíces. La humedad garantiza el sustento del tallo, y la densidad de la tierra, su enclave o posicionamiento.

Las flores asoman a la vida y sonríen con su belleza a la existencia que las toma bajo su manto cálido y amoroso, experimentando ellas su apertura al momento.

Imagen registrada*

Existe una paz en la esencia de las flores que puede percibirse como una adaptación contínua al cambio y a la climatología desde la aceptación y la flexibilidad a lo que es. Ese espíritu natural, libre de obstáculos y condicionamientos mentales, se extiende libre e inocente en su reino del ser sin importarle como será el siguiente instante pues tan sólo es ahora. Sabe que la naturaleza provee sus necesidades y que respirar o desprender oxígeno tras cada alba es una bendición que se manifiesta espontáneamente en cada instante: una bendición llamada la dicha de ser. Esta dicha es por sí misma, es porque sí, porque no precisa de nada externo para alentarla, aunque si eso llega, resulta bienvenido.

Imagen registrada*

El instante pasa y el espíritu de las flores, al quedar libre de cualquier condicionamiento, pasa a través del instante con la ligereza de una avecilla que recién ha aprendido a batir sus alas y es libre desde su primer piar.

Las flores confían en que la profundidad del valle cuidará de ellas y que la lluvia y el sol constituirán su fuente de abastecimiento. Sus cortas vidas suponen un continuo cambio de paisaje, es un fluir sin caminar, un devenir donde la naturaleza corre libre, ejerciendo su rol en la magneficiencia de la obra divina.


Autora texto e ilustraciones: María Jesús Verdú Sacases
Texto e ilustraciones inscritos en el Registro de la Propiedad Intelectual
Técnica ilustraciones: Pastel

6 comentarios:

Andres Lopez dijo...

Son la naturaleza, son las plantas naturaleza misma y la naturaleza vela y cuida de todo lo que vive integrado en ella´
Tu entrada es lógica , cierta y agradablemente sentimental.
Besos
Andsré

martinealison dijo...

Bonjour chère amie,

J'aime la beauté de ce billet... La noblesse des fleurs...


Gros bisous ♡

Mª Jesús Muñoz dijo...

Mi querida amiga, el corazón de las flores nos habla siempre y nos llama y cuando estamos cerca nos deja su esencia siempre clara y humilde, aceptando cada momento e invitándonos a elevar el espíritu hacia la belleza y la profundidad...Me encanta cómo vives y sientes la naturaleza y nos dejas lo mejor de ti misma...Una gozada leerte siempre. Te dejo mi admiración y mi abrazo inmenso por tu creatividad y tu amor a las letras.
M.Jesús

TORO SALVAJE dijo...

Las flores son premios de la naturaleza.

Besos.

Carmen Rosa dijo...

Amo las flores y todo lo que podemos aprender de ellas como parte de la naturaleza. Las flores nos dan paz, alegría, belleza y al observarlas emanan de nosotros una serie de sentimientos positivos que nos enaltecen y elevan nuestro espíritu. Estos pequeños seres tienen mucho para enseñarnos. Que lindo tu post María Jesús.

Magdeli Valdés dijo...

Muy cierto esto que relatas estimad
soy una enamorada d e las flores, las cultivo y cuido mucho, tanto en mi jardín como dentro de casa
en mi blog siempre colocó mis retoños , incluso en mi portada está la última que floreció ...y vienen mas...

bello sentir que ayuda a seguir querido campos floridos
lo primero si desde el corazón