viernes, 13 de enero de 2012

Recordando en el río del alma

Desde este asiento sobre el lecho del río, me siento una testigo de excepción de su belleza natural, esa belleza que nunca cesa de fluir y que posee la capacidad de apaciguar a los que la contemplan en su transcurso.

Su sonido perfecto transfiera armonía y eleva el ser en un contacto íntimo con la naturaleza en nuestra cualidad de hijos de la Tierra.

Me emociona sentirme una con el alma de este entorno paradisíaco que me hace revivir mis días de infancia en las montañas, aquellos días en los que imaginaba jugar con las hadas a hurtadillas...

Aquí regreso a mis orígenes, a aquello a lo que pertenezco y que me recuerda que he pasado demasiado tiempo olvidándome de mí misma y que mi derecho divino es sentir el ahora en toda su amplitud y grandeza.

Sentir es algo que a veces se nos niega, con tantas prisas, exigencias y competitividad. Sentir es algo que hay que recuperar a toda costa para poder conectarnos a la fuente de vida que nos ha sido dada.

Respirarla en cada poro.

Cabalgar sobre cada latido hacia nuestra verdad.

Hurgar en nuestro interior y permitir que aflore la luz.

Desempolvar nuestros sueños e infundirles aliento de vida. Ésa es la valentía de vivir desde uno mismo.

Difundir la belleza que hemos descubierto gracias a nuestros recursos interiores.

Promulgar a los cuatro vientos que gozar la vida es plasmar la autenticidad en cada acto.

Rodearse de personas sanas, honestas y nobles.

Compartir nuestros tesoros con una relación libre de condicionamientos.

Safe Creative #1201130910347

13 comentarios:

Campanilla dijo...

En ese asiento es donde me gustaría estar ahora. No hay mejor lugar para encontrarse con uno mismo y decidir separar el grano de la paja, en cuanto a compañías se refiere. Besos.

Duarte dijo...

Qué bonita ilustración!
Qué tonos!
Como el río de la vida por el cual fluyen seres diversos, unos en plena harmonía y otros no tanto.
Tu siempre incitas el medio para que prevalezca el bien. Tus palabras van cargadas con la emoción de quien enfrenta la vida con naturalidad, y de frente, como persona de bien: siempre me encontrarás en tu camino.
Un gran abrazo, amiga del alma

Ricardo Miñana dijo...

Hola Maria Jesus, interesantes narrativas, es un placer leerte.
que tengas un feliz fin de semana.
un abrazo.

Francisco Espada dijo...

El contacto con la naturaleza, volver a nuestros orígenes, poner atención a las cosas simples, sintetizarnos en la sencillez de la vida hasta vernos engranaje de ella, nos devuelve al camino del que nos habíamos alejado y nos invita a desprendernos de tanto superfluo. Una bella reflexión, María Jesús.

El Hada de los Cuentos dijo...

Me llama la atención lo de "Sentir" "hurgar en el interior" porque como, bien dices, que poquitas veces lo hacemos, con las prisas y el estres tenemos bastante, pero hay que saborear la vida, vivirla traguito a traguito, y disfrutar. Que tengas un buen finde. Un beso

Franziska dijo...

Desempolvar nuestros sueños e infundirles aliento de vida. Ésa es la valentía de vivir desde uno mismo.


Creo que aquí queda recogido todo el pensamiento que pretendes desarrollar. ¡Qué fácil parece pero qué dificil es! Sin embargo, aprovecharemos el consejo y nos ponemos con ella, ya pero ya. Pues
nunca se deben de perder los sueños. Un abrazo. Franziska

ion-laos dijo...

Eres muy afortunada Maria Jesus, y gracias por compartir con nosotros tus vivencias y darnos las pistas para ser más felices. Sí, hay que buscar un poquito de tiempo para uno mismo y sentir la vida dentro y fuera de tí.

Besos.

La Gata Coqueta dijo...



No soy un poeta,
soy un principiante
de palabras rimadas y pensadas
para no herir los sentimientos
de quienes las lean cuando se acercan
cual inexperta mariposa
a besar el aroma de los acantilados.

Cada día se vive un verso diferente,
motivo de sobra ilustrado
para continuar el camino
con la vista fija en el horizonte,
apoyado en la esperanza y el sosiego
no permitiendo el retroceso
al más endeble de los pensamientos.

Un beso de amor y ternura

María del Carmen


Mandalas, Espacio Abierto dijo...

Hola María Jesús

Es un relato muy bonito, recordándonos que todo está en nosotros, el contacto con nuestra esencia, con nuestro yo, además de dejarse llevar y fluír.

Muy bonito.

Besotes.

Anna Jorba Ricart dijo...

Acudo para agradecerte el comentario en mi blog.
Tambien por esta entrada porque recordar directrices que sean positivas para sentirse mejor es enriquecedor.
Recibe mi saludo.

RECOMENZAR dijo...

Tu texto intenso como siempre deja dislumbrar un alma maravillosa

TriniReina dijo...

Y sin embargo, en qué nos convierte el no sentir? En algo vano, vacío, un ser sin alma.

Mejor hacer esto y sentir, cada cual en su lugar idóneo, sentir para vivir...

Besos

Marina-Emer dijo...

Es muy bonito y emotivo volver donde te criaste y volver a vivir aquella feliz infancia que todos la haciamos a nuestro antojo y que felices eramos.
te dejo mi cariño y gran admiración entre un cesto de besossssssssssssssssssssss
Marina