sábado, 4 de diciembre de 2010

El duende y el leñador



Érase una vez un joven leñador que compró una vieja cabaña en el bosque con la intención de restaurarla. Era una cabaña que se hallaba cerca de las montañas desde tiempos ancestrales y, por eso, casi podía sentir la brisa en sus entrañas. El alma de la cabaña y el espíritu de las montañas bailaban al compás del viento cada noche mientras la luna se quedaba boquiabierta con tan fascinante baile

Cuando el leñador subió al desván de la cabaña notó un movimiento rápido y un ruido casi imperceptible. Sin embargo, lejos de inquietarle, le produjo una agradable sensación, como si una presencia mágica, invisible y protectora estuviera presente.

Al caer la noche, el leñador se sintió agotado, pues ya había empezado su primer día en la cabaña ordenando sus enseres y también para talar nueva leña para reformar el que ahora era su nuevo hogar. Con tanto ajetreo, el leñador había olvidado traer una manta y, por eso, trató de buscar una allí sin éxito. Así que encendió la chimenea pues su calor iba a ser el único que lo reconfortaría esa gélida noche. Desgraciadamente, no era suficiente y, por eso, el leñador tiritaba pero su cansancio era tal, que cayó dormido.

Un duendo bondadoso que habitaba en el desván de la cabaña, lo tapó con una manta y se regocijó ante la sonrisa del leñador dormido.

Al despertarse, el leñador vio la manta y, silenciosamente, se la agradeció a esa presencia mágica y discreta que él había percibido desde que había entrado por primera vez en el desván y le pidió que se dejara ver.

En sueños, el duende le respondió que debía ocultar su presencia pero que eso no impediría que siguieran juntos y que se ayudaran mutuamente pues a ambos les unía su afinidad y su amor por el bosque, ese lugar inmenso, apacible y bello, que formaba parte de sus vidas y que tanto respetaban y que, curiosamente, les había puesto en contacto.

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27 comentarios:

Carlos Alberto dijo...

Que precioso "cuento" nos traes.

Me encanta lo que nos escribes, es un gusto el leerte siempre.

Te deseo que pases un feliz puente, nos vemos a la vuelta.

Un beso muy fuerte hadita.

Saludosss

Ligia dijo...

Un lindo cuento sobre la amistad con un fin común. Abrazos

Hada Saltarina dijo...

Fíjate que la discreción es una virtud que cada día valoro más.

Muy bella y delicada historia, como siempre. Me llevas a esos hogares con la chimenea encendida y todos sentaditos al calorcito escuchando tus cuentos.

Muchos besos, querida María Jesús

silencio dijo...

hola amiga.
Al llegar encuentro otra maravillosa historia y es conmovedora. La amistad compartida para lograr buenos sentimientos es lo mas bonitos que nos guia.
besos y cuidate mucho este puente. disfrutalo.

MAJECARMU dijo...

En la naturaleza siempre hay hermosos seres que nos sorprenden.
Este cuento es muy bonito,lo vemos imagen a imagen y sentimos ese ambiente cálido y mágico de Navidad en él...La manta que necesitamos siempre llega cuando la merecemos...!!
Mi felicitación y mi abrazo grande,amiga.
FELIZ PUENTE...!
M.Jesús

alas de vida dijo...

Gracias preciosa, por esta historia, me ha emocionado por algo que ahora te explico aunque probablemente para el resto del mundo no tenga sentido.
Hace unas dos semanas se cruzó en mi camino una perrita, creo abandonada, son mi punto débil, y desde ese día hago reiki, le enciendo velas pidiendo que encuentre un hogar. Ayer al acostarme, le pedí a los maestros, que al dormirme me llevaran junto a ella y pudiera abrigarla, abrazarla, darle calor.
Ya ves como soy de tonta, pero hoy, ahora al leerte, sé que quizás algún angel, algún ser acompañase a esa perra en su soledad, en el frío invierno. Quizás, tu cuento, sea la respuesta a mis suplicas....
Un abrazo lleno de luz.

alas de vida dijo...

Por cierto, gracias por todas tus palabras, tus visitas, y perdona mis ausencias, incluso para responder a vuestros comentarios, he andado un poco delicada de salud y estoy un poco desconectada de todo esto.
Pasa un feliz puente, yo voy a descansar mucho, necesito recuperar toda la fuerza que ahora me falta.
Un abrazo inmenso, ser de luz.

La Gata Coqueta dijo...

Mi querida amiga has pasado a felicitarme este puente y de hecho te lo agradezco un montón porque has acertado plenamente, en estos momentos me encuentro por mis tierras asturianas disfrurando de ellas y quiero compartir este maravilloso momento contigo.

Un abrazo de tulipanes para que tus ojos se endudezcan al contemplar tanta belleza.

TQ.

María del Carmen

TORO SALVAJE dijo...

Lo que daría por un duende así.

Besos.

Marisol dijo...

Tierna tu historia. La manta es un símbolo de amistad entre el leñador y el duende.
Te dejo muchos saludos desde Berlín.

Duarte dijo...

Me encantan las cabañas y las casas de madera!...

Lo has bordado, querida amiga, cuanta ternura y sabiduría expresas con tus palabras. Una prosa que más bien perece poesía, por la musicalidad del relato. Te felicito.

Abrazos de paz

*Luna dijo...

Hola cielo un bello cuento me encanto
un beso grande corazon

campoazul dijo...

La buena amistad es así, no distingue las apariencias de cada uno, lo importante es que las intenciones y obras sean las mismas. Sentí el viento de ese bosque y su paz.

Besitos.

Juan Escribano Valero dijo...

Hola mi Hada Buena: Muchisimas gracias por tus comentarios en mi blog y la energia positiva que me has transmitido durante mi estancia en el hospital.
Precioso tu cuento de hoy, sabes yo identifico el duende que nos presentas con vosotros mis amigos blogueros que me arropais con vuestro sentir, pensar y decir, ¡GRACIAS! este cuento estoy deseando poder contarselo a mis nietos, yo todavia no estoy bien y mi enfermera jefe me tiene muy vigilado, los médicos vienen a casa a vigilarme.
Un fuerte abrazo

La niña del viento. dijo...

Hola,queria decirte que cuento mas bello el del duende y el leñador....me ha encantado..y lo demas tambien me ha gustado bastante pero lo k mas ha sido el cuento....es precioso... sigue escribiendo muchos cuentos mas..y gracias por refujiarte en el reino escondido...espero verte mas por la morada..y k las criaturas magicas iluminen tu camino..

TriniReina dijo...

Ojalá que, como ese leñador, todos tuviésemos un ser mágico velando por nuestro bien. Quizá el ángel de la guarda, que a veces, sí, a veces, asoma sus alas...

Buen cuento

Abrazos

MAJECARMU dijo...

M.Jesús,gracias por tus palabras.
He de decirte que tus cuentos son un "ritual mágico"que nos preparan siempre para tener ilusión y paz.
Mi abrazo grande,amiga.
M.Jesús

Rosana Martí dijo...

Mª Jesús gracias por pasar por mi mundo de hadas, veo que escribes así que te dejo en mi icono el enlace para ver mi otro mundo de letras. Quedas invitada tú y todos tus seguidores, espero os guste. Un fuerte abrazo desde la distancia.

Mandalas, Espacio Abierto dijo...

Hola María Jesús

¡Qué bello cuento! Ojalá pudiéramos ver a todos los duendes, hadas y demás elementales que nos rodean. Más que verles,les percibimos cuando nos mueven las cosas de sitio.

Me ha encantado.

Besotes.

LATIN dijo...

Que bello cuento. felcidades.
Un Saludo.

Steki dijo...

Qué bello cuento, María Jesús! Estas cosas hacen bien. Un beso, mi querida.

Allek dijo...

Hola, después de otro tiempo he regresado con un nuevo texto..
te dejo un fuerte abrazo!
y desde ya felices fiestas!

Mistral dijo...

Me encantan tus cuentos y ese duende.

Un placer leerte, gracias por tus palabras en mi blog.
Un cordial abrazo Mª Jesus

Marina-Emer dijo...

bonito cuento...parece los que me contaban de pequeña ...feliz dias que quedan para acabar la semana
Un abrazo
Marina

Ricardo Tribin dijo...

Hoy querida Ligia precisamente publique hace una hora lo importante de aceptar la ayuda externa.

Magnifico post!!!

Rud dijo...

Hola, María Jesús
Me encantó tu narración. Me fascinan los duendes, los gnomos, las hadas, los bellos jardines, los bosques… Creo que ello hizo que nos encontremos en este mundo mágico.
Un gran abrazo
Que pases un maravilloso fin de semana

Olga i Carles dijo...

Grácias por esa delícia sobrenatural que nos acarícia con aire fresco.




Un abrazo.