jueves, 6 de junio de 2013

Relato de las sirenas

Esta tierra de hermosos colores, bosques, selvas, volcanes, montañas, lagos y mares me cautivó desde el principio al igual que las leyendas que aquí se cuentan sobre las sirenas.
  
La noche se deja caer sobre el mar embebido de sal y de claro de luna para dar paso al baile de estrellas y de hadas que embellece el cielo.

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Cuando el misterio nocturno desvela sus secretos desde las profundidades del océano, las sirenas emergen a la superficie y descansan sobre conchas de nácar y perlas de cristal. El lenguaje celestial de los ángeles se cruza con el canto de las sirenas y su potente vibración se eleva hasta tocar el corazón del cielo.

La playa parece una sala del Universo donde los pacientes han dejado de esperar la felicidad simplemente porque la encontraron en la magia del instante.

Pletórica, la luna se muestra desinhibida y sincera y se une a la danza de las estrellas y las hadas mientras se despoja de destellos lunares que recuperan algunas especies acuáticas para alimentar su instinto y su sentido de la orientación. En estas aguas cada cual lleva a cabo su rol en consonancia con su interior y los designios divinos. Por tanto, se trata de una danza del instante en comunicación con el propio potencial  y con todo aquello que impulsa el crecimiento.


Anclada en la vividez del momento, sigo mi instinto y algo me dice que debo seguir observando imparcialmente este hermoso espectáculo marino donde todo irradia desde el alma.

La reina de las sirenas corona esta escena, emergiendo con su corte de delfines, ballenas y horcas que anuncian su ascenso y su llegada a la costa. La reina acaricia la arena con su aura de energía marina y eleva sus manos para recoger la energía estrellada y planetaria.


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Cuando pisa la arena, la reina deja caer la energía, mientras los granos de arenisca revolotean en torno a ella para recargarse y esparcirla gracias a la brisa. Esta energía engendra sonrisas, espontaneidad y maravillas terrestres.

El ahora dialoga con mi ser y me adentra en mis propias profundidades más allá de aquellas de este océano de paz y me descubro sonriendo a la vida y refulgiendo en mi propia estrella, enraizada sobre el firmamento y enamorándome de este planeta llamado la Tierra.

Le guiño el ojo al momento, a la luna y a la belleza que serena mis emociones y las torna ligeras como una barca que recorre el río en la mera dirección del instante. Me siento como pez en el agua, en perfecta interacción con la brújula del mar, fluyendo en el hábitat natural.

Autora texto e ilustraciones : María Jesús Verdú Sacases
Texto e ilustraciones inscritos en el Registro de la Propiedad Intelectual. Licencia Creative Commons Reconocimiento 3.0
Técnica ilustraciones: Acuarela

12 comentarios:

Lola dijo...

Precioso y evocador relato...
Me ha encantado. Enhorabuena.

Te dejo un fuerte abrazo.

Ligia dijo...

Muy lindo el relato y las imágenes. Abrazos

AMBAR dijo...

Hola María Jesús.
Precioso tu relato, en el uno se queda absorto como un niño leyendo historis mágicas, que bello es el mundo si lo miramos desde el corazón inocente y limpio, gracias.
Un abrazo.
Ambar.

PEPE LASALA dijo...

Precioso relato Mª Jesús, siempre me ha encantado el mundo de las sirenas, creo que por un cuento que me contó mi padre cuando era niño, me traen bonitos recuerdos. Un fuerte abrazo y feliz fin de semana amiga.

Noushka dijo...

Hola Maria!
Gracias por tu visita.
Tienes un hermoso talento, es ingenuo y muy luminoso, enhorabuena!

Taty Cascada dijo...

Yo amo las sirenas, en realidad me fascina el mar, algo tiene que me conecta a mi ser espiritual; por eso, leo con gusto relatos relacionados con esa maravillosa conexión que se establece entre el alma y el sonido de las olas.
Un beso María Jesús.

Universo dijo...

Mª Jesús, bonito relato. Que tendrá la tierra que todos estamos enamorados de ella. Hasta las sirenas.
Un fuerte abrazo.

Carolina dijo...

Hola amiga, ¿que dulce hada maneja tu mano? escribis tan lindo y haces dibujos tan hermosos con criaturas de ojos enormes y diafanos, que son toda una revelacion.
Un abrazo.

TORO SALVAJE dijo...

Yo también fluyo feliz aquí.
Es todo bonito.

Besos.

Duarte dijo...

Pasteles, que parecen acuarelas, cuando por ti pintados, y narrados. Esa sensibilidad tan tuya que a mi llega y tanto agrada.
Abrazos de vida, querida amiga

PEPE LASALA dijo...

Aquí vengo de nuevo Mª Jesús, para despedirme de ti por el verano, así que un fuerte abrazo y hasta Septiembre amiga.

Carolina dijo...

¡Que maravillas, dulce amiga.. usted es como tantas pequeñas gotas de rocío entre las flores hermosas, frescas y fragantes como su corazon! Gracias por compartir con nosotros este calor y esta dulzura! : D