sábado, 15 de junio de 2019

La noche con mi hada

Mi hada:

Tu vuelo lento y sereno me protege y me acerca a tu reino hadado cuyo eco resuena en mi corazón. Tu luz me cubre como un manto aterciopelado que me envuelve y me hace sentir a salvo. Me disolvería en esa luz para quedarme contigo y dejar de sentir el peso de mis emociones.

 
Tus alas me abrazan, cuando la luna luce en el cielo y su corte de estrellas salpica el firmamento. Contigo pierdo la noción del tiempo y entro en la de la magia. La noche transcurre tranquila y realza tu luz hadada. Ella muestra el camino a las almas ansiosas de recordar su verdadera identidad.

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Autora texto e ilustraciones: María Jesús Verdú Sacases
Texto e ilustraciones inscritos en el Registro de la Propiedad Intelectual
Técnica ilustraciones: Pastel 

miércoles, 12 de junio de 2019

Susurros de hada

Hada,

Me encandilas con tu baile en el cielo, junto a las estrellas, mientras le cuentas a la luna algunos de tus secretos. Me llevas de la mano para que siga cada uno de tus pasos mágicos y abres la puerta del reino  de las hadas. La cruzo embobada por la belleza que allí asoma. Noto un aroma familiar, algo conectado a mí que no sabria definir, pero que tiene sabor de hogar. Hacía tanto que no recordaba aquello...

Las flores abren sus pétalos y me invitan a adentrarme en este lugar encantado al que me ha guiado el corazón. Hada, desapareces con un aleteo tan rápido que casi resulta imperceptible pero aquí no me siento sola. Incluso el aire me acompaña. Una suave brisa sopla, cálida y amistosa, y simplemente sigo su dirección. 


Aquí me siento tan ligera como las nubes, es como si pudiera volar... Camino despacio y, como si una fuerza me condujera, siento que me queda poco camino que recorrer. Llego a un bosque cuyos habitantes no se comunican con palabras sinó con la vibración del alma. Los colores del entorno son vivos y se mueven sin parar, corriendo divertidos, formando tonos multicolor irisados. Parece como si todo fuera bendecido por una enorme sonrisa que se refleja en todo lo que contemplo con admiración y asombro. Siento que formo parte de todo eso y lo agradezco en silencio.           


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Autora texto e ilustraciones: María Jesús Verdú Sacases
Texto e ilustraciones inscritos en el Registro de la Propiedad Intelectual
Técnica ilustraciones: Pastel 

martes, 11 de junio de 2019

Gracias a mi hada...


Mi hada,

Tu vuelo me rodea y acaricia mis días. 

Me sorprendes con tu magia, ralentizas el tiempo. 


Iluminas mi vida  y  traes a ella sueños que van mucho más allá de mi imaginación. Por eso te siento con el corazón y sé que estás aquí aunque no te vea. Gracias por tu presencia casi divina que me recuerda la niña que fui: las risas, la espontaneidad y el juego. Todo esto me resultaba tan natural en esa época...


Eres ese regalo que todos los niños ansían y que en la fase adulta pocos tienen la dicha de seguir disfrutando. Gracias por abrazarme con tus alas, por sostenerme y transformar mi existencia con tu varita, por alumbrar el cuento de hadas que cada día me cuenta sobre ti y tu reino mágico, tan familiar y ligado a mi alma.    


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Autora texto e ilustraciones: María Jesús Verdú Sacases
Texto e ilustraciones inscritos en el Registro de la Propiedad Intelectual
Técnica ilustraciones: Pastel o acuarela

domingo, 9 de junio de 2019

Meditando en el río

El sonido del río me tranquiliza y ralentiza mis pensamientos. Aquí sólo existe el ahora. Cierro los ojos y visualizo que mis raíces crecen cerca de este río y me siento tan presente que todo lo demás carece de importancia. Soy consciencia pura en plena naturaleza: sin forma, sin cambio, sin nada que añadir pero de la que brota todo. Todo surge de la consciencia.

 

El agua fluye, corre. Esto me enseña que todo pasa, todo cambia. 

Todo resulta transitorio en el mundo de la forma, decía Buda.      




Grupos de mariposas revolotean cerca de las flores. Las libélulas vuelan sobre la superficie del río. Son animales que asocio con la magia y que me recuerdan que la vida es magia y es sueño. Estamos soñando.

¿Dónde está entonces la realidad? Más allá de todo lo que conozco. La puerta de acceso se halla en mi interior. Para acceder a ella tengo que dejar pasar los pensamientos, uno tras otro, sin interesarme en ellos, como nubes en el cielo que aparecen y desaparecen. ¿Quién es ese testigo, ese vigía que los ve sin ojos físicos, sin implicarse en ninguno de ellos, sin apego, totalmente libre de juicios? Ese yo soy. Me cuesta establecerme en él pero debo perseverar y ser disciplinada en mi propósito. 

Ya estoy cansada de seguir perdida en el mundo, del falso personaje que interpreto, de su dolor y sus miedos. En el mundo no hay verdad, nada permanece para siempre.  Así que busco mi guía, mi brújula en el interior. Respiro hondo. Mi atención a veces se va a alguno de mis pensamientos o creencias y me distraigo, pero cuando me doy cuenta, simplemente permito que mis imágenes mentales pasen de largo, se vayan hasta que se van creando espacios en blanco, sin pensamientos. Fijo ahí mi atención y evito analizar o valorar. Ahí no hay nada, ni tan siquiera mis charlas mentales.


El silencio me encuentra. Me dejo llevar por él, por su lenguaje sin palabras hasta que me siento cómoda sin saber nada, sin conocer. Nada importa. Se abre un espacio sin preocupaciones. Las hadas y los ángeles no pueden llegar aquí. Tampoco los conceptos. Sólo estoy yo pero es un yo que se va diluyendo. Lo percibo ligero, desnudo: va dejando caer su identidad... ¡Qué revelador residir siempre en este estado! Eso soy.       
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Autora texto e ilustraciones: María Jesús Verdú Sacases
Texto e ilustraciones inscritos en el Registro de la Propiedad Intelectual
Técnica ilustraciones: Pastel 
  

domingo, 2 de junio de 2019

Meditación en el lago

Cierro los ojos.

El silencio me recorre sereno en un lenguaje sin palabras, que no se puede comprender con la mente sino con el ser despierto, del que voy tomando conciencia despacio...

Me anclo en un remanso de paz que emana de mi interior. Los pensamientos se disuelven, se ahogan como si cayeran al agua. No queda nada.

Observo ese espacio sin nada, sin forma, sin voz. Sólo silencio. 



Abro los ojos y la calma me invade: abraza el instante.

Me dejo embriagar por este estado tan apacible, por esta agradabe energía que percibo dentro y fuera de mí  y que me hace estar presente.
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Autora texto e ilustraciones: María Jesús Verdú Sacases
Texto e ilustraciones inscritos en el Registro de la Propiedad Intelectual
Técnica ilustraciones: Pastel 
  

domingo, 26 de mayo de 2019

La magia del camino

El sendero hacia el bosque está cubierto de escarcha. El sol brilla sobre ella ahora. El suelo parece cubierto de diamantes. ¿A dónde conducirá este camino mágico? El vuelo de las mariposas me guía...


Sigo caminando, mientras siento mi pasado caer. Se va fundiendo con el calor de los rayos del mediodía. Me deslumbran. El presente resulta cálido y silencioso en el bosque. 

Un halo de magia rodea este hermoso lugar alejado del mundo. Miro al cielo. Sin nubes. Sólo veo el azul relajante. Este color me acaricia los sentidos. Siento el sol en la cara. Tras tantos días de frío, lo echaba tanto de menos... Cierro los ojos y lo agradezco. Inspiro profundamente. El sol ilumina el momento, confiere vida al planeta. Contribuye al despertar. Conecto con mi luz interior. Ahí sólo hay paz...


A lo lejos veo correr a un grupo de perdices. Me detengo. Hago un alto en el camino. El aroma del romero, de los pinos, del tomillo me envuelve. Hoy las hadas, los duendes y los gnomos no se han asomado por aquí. Prefieren permanecer escondidos pero se respira un ambiente íntimo, sereno, fresco, que impregna el lugar. Me tranquiliza. Resulta una bendición empezar el día así.      

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Autora texto e ilustraciones: María Jesús Verdú Sacases
Texto e ilustraciones inscritos en el Registro de la Propiedad Intelectual
Técnica ilustraciones: Pastel 
 

miércoles, 1 de mayo de 2019

Historias de hadas y duendes


Estás en tu valle, respirando ese aire floral y fresco y te sientes tan protegida que podrías sentirte niña, acurrucándote en el lecho del río o en el mismo corazón de las montañas que coronan este lugar puro y sagrado. Las gentes son disciplinadas, desapegadas, comprometidas y honestas. No en vano han sabido cuidar de este valle durante años, preservando su belleza y la vida de las especies animales y vegetales. 

Estos lugareños practican la devoción a su corazón y la escucha del alma en cada uno de sus actos. Reconoces a grandes y humildes maestros en cada uno de ellos, aunque muchos todavía sean niños. Los niños irradian una ternura y un brillo especial que te ha robado el corazón. Son los niños de las estrellas, quienes gustan de estar a tu lado y de dejarse llevar por tus historias de hadas y duendes. Estas criaturas legendarias han protegido a la madre naturaleza desde eones y esos niños son conocedores de su existencia en el planeta. 

  Imagen registrada en Safe Creative*

La impresionante cascada se deja caer hoy mansamente sobre el río, aportándole el movimiento y energía de los picos nevados, custodiados por elfos y águilas. Ellos otean el horizonte y traen la energía del cielo a la Tierra para despertar con su magia a los corazones dormidos. Tú recibes esta energía que te hace recordar tus orígenes y lo haces con agrado y agradecimiento pues con certeza puedes percibirla como una energía especial, mágica, que tiene el poder de hacerte saltar lágrimas de felicidad con tan sólo palparla en el ambiente campestre y natural que te acoge hoy.

Una bandada de pájaros y sus graznidos te da su toque de atención y te saca del ensimismamiento provocado por esta energía conmovedora que te retrotrae a algo familiar e íntimo.

Autora texto e ilustraciones: María Jesús Verdú Sacases
Texto e ilustraciones inscritos en el Registro de la Propiedad Intelectual
Técnica ilustraciones: Pastel